El agua micelar se ha convertido en un elemento básico en muchas rutinas de cuidado facial, pero ¿es suficiente por sí sola? Vamos a explorar algunas razones por las cuales tal vez quieras reconsiderar depender exclusivamente de este producto.
¿Qué es el agua micelar? El agua micelar es un limpiador que utiliza moléculas surfactantes para atraer polvo y aceite. Estas moléculas, también conocidas como micelas, flotan en agua purificada y contienen una «cabeza» que atrae agua y una «cola» que atrae grasa y aceite.
Los surfactantes y sus sorpresas
Los surfactantes, presentes en varios limpiadores, actúan como imanes que atraen el aceite y eliminan el sebo de la piel. Sin embargo, algunas personas pueden ser intolerantes o alérgicas a estos surfactantes, provocando enrojecimiento, picazón e hinchazón.
Para evitar sorpresas desagradables, se recomienda siempre enjuagar la cara después de aplicar agua micelar. Después de todo, nadie quiere descubrir inesperadamente si es intolerante a los surfactantes.
¿Por qué no solo agua micelar? Aquí hay algunas razones
1. Remoción incompleta de impurezas: Las aguas micelares pueden no eliminar todas las impurezas atrapadas en los poros, dejando tu piel sin una limpieza completa.
2. Residuos persistentes: Dejan una película de residuos que puede obstruir y congestionar la piel, afectando su capacidad para respirar y absorber otros productos.
3. Movimiento en lugar de eliminación: En lugar de remover las impurezas, algunas aguas micelares pueden simplemente mover la suciedad alrededor de la cara sin eliminarla por completo.
Aunque ambos están diseñados para eliminar maquillaje pesado y residuos, los aceites limpiadores penetran más profundamente en los poros para una limpieza más completa.
El agua micelar se queda en la superficie de la piel, sin penetrar ni limpiar a fondo. Si buscas una limpieza profunda, un aceite limpiador es la mejor opción.
¿Es lo mismo que usar agua micelar que un aceite limpiador? La respuesta es no.
Aunque ambos están diseñados para eliminar maquillaje pesado y residuos, los aceites limpiadores penetran más profundamente en los poros para una limpieza más completa.
El agua micelar se queda en la superficie de la piel, sin penetrar ni limpiar a fondo. Si buscas una limpieza profunda, un aceite limpiador es la mejor opción.
Pieles que deben pensarlo dos veces:
Las pieles grasas o propensas a congestionarse, acné e imperfecciones pueden sufrir al depender exclusivamente de agua micelar. Este producto podría no eliminar adecuadamente las impurezas y dejar una película que contribuye a la obstrucción de los poros.
Para las pieles sensibles, se recomienda enjuagar la piel después de aplicar agua micelar para evitar irritaciones.
Cómo usar agua micelar de manera efectiva
Si decides usar agua micelar, úsala como desmaquillante o como primer paso. Luego, continúa tu rutina con un limpiador con un pH bajo o realiza una doble limpieza para una limpieza más profunda y completa.
Los contras de usar agua micelar
– Puede contener ingredientes dañinos como alcohol, fragancias y preservativos.
– Mueve la suciedad en lugar de eliminarla por completo.
– No proporciona una limpieza profunda.
– Deja una película de residuo que puede obstruir los poros y causar imperfecciones.
Los pros de usar agua micelar
– Fácil y rápido de usar.
– Remueve todo tipo de maquillaje.
– Práctico para viajar.
En resumen
El agua micelar puede ser parte de tu rutina, pero combinarla con otros productos de limpieza garantiza un rostro verdaderamente limpio y libre de maquillaje e impurezas. Ya sea como parte de una rutina doble de limpieza o como desmaquillante, úsala sabiamente para obtener los mejores resultados.
Recuerda, la suciedad no pertenece a tu carita. ¡Manténla limpia y radiante!
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